Miércoles 21 de Febrero, son las 09.00 de la mañana y ya nos encontramos nuevamente en una nueva línea de salida, en este caso se trata de La Transgrancanaria 360º que por segundo año consecutivo nos decidimos a afrontar con muchísima ilusión. Según el Speaker, la carrera más dura y larga de España, por delante 270 kilómetros y más de 12.000 metros de desnivel positivo. Toda la incertidumbre y dudas sembradas días atrás relativas a la posibilidad de que una fuerte borrasca haga presencia durante los próximos días, parecen haberse disipado, ya estamos aquí y vamos a salir con total seguridad.

Tal y como la organización hizo el año pasado nos van presentando uno a uno y nos situamos, ahora sí, en el cajón de salida, muchas caras conocidas. Suenan los Gofiones, AY MI GRAN CANARIA, imposible encontrar una mejor canción que nos meta tan de lleno en carrera,  3, 2, 1, y comenzamos los primeros kilómetros. Como casi siempre comenzamos desde bastante atrás, preferimos adelantar a ser adelantados, vamos cogiendo ritmo no solo por el canal de Maspalomas sino por la pista de tierra que enlaza con el Barranco de los Vicentillos a través del Barranco de Fataga. Son unos primeros 6 kilómetros que sirven para que los nervios desaparezcan y la musculatura comience a soltarse.

Al cabo de 2 horas 30´ llegamos a Ayagaurese (km17) donde incluso llegamos a comer algo antes de lo previsto y nos tomamos un pequeño refrigerio en el bar de la plaza. A partir de aquí, comenzamos una subida que nos llevará hasta la ruta de las presas, pasando por Chira, Soria y Las Niñas. Esto será un tramo de unos 20km que en teoría ya conocemos, pero ésta organización de carrera siempre nos sorprende con alguna variante a modo de nuevo sendero recientemente restaurado y hace que siempre haya alguna sorpresa durante el camino, así que no nos confiamos y vamos avanzando. Los pequeños arbustos y las ramas secas van dejando huella en nuestras piernas. En la presa de las niñas uno de los miembros del grupo al que estamos a punto de alcanzar nos reconoce , dice haber leído nuestra crónica del año anterior y visto el video en Youtube, esto nos llena de orgullo y nos anima a continuar.

Llevamos ya unas 8 horas de carrera y pasamos por la Presa de Las Niñas (km39.8) A partir de aquí nos adentramos en el Pinar de Inagua y ponemos rumbo a Artenara, pasando por el Juncal, el Chorrillo, el Espinillo y nos presentámos en la base del Bentayga ya con los frontales encendidos tras caer la noche. En este transcurso podemos disfrutar de un fantástico atardecer que precedió a una fría y estrellada noche. Sobre las 23:00 de la noche llegamos a Artenara (km70) y primera base de vida. Hemos cumplido con puntualidad el tiempo marcado. La base de vida , como va a ser habitual en el transcurso de la carrera es un verdadero oasis de tranquilidad , somos protagonistas y como tal nos lo hacen sentir. Los voluntarios son pura amabilidad y muestran total predisposición para lo que nos haga falta, carecemos de adjetivos para calificar el trato. Llenamos bidones, comemos algo y nos abrigamos para reanudar la marcha hasta coronar en el Montañón Negro (Pinos de Galdar) a unos 1.700m de altitud.

A partir de aquí nos esperaba una prolongada bajada que nos llevará hasta San Pedro, una bajada que se nos hizo eterna, no sabemos si por el frío, la falta de luz o lo técnico del camino que al estar bastante roto te impedía coger sensaciones y tener la certeza de que estas avanzado a buen ritmo. Una vez en San Pedro (km90) realizamos una parada que no estaba ni prevista ni negociada, fueron 15 minutos de respiro en los que aprovechamos para quitarnos las mochilas y tirarnos en el suelo. Este pequeño parón como a las 04:00 de la mañana nos ayudó a continuar y a recobrar algo de sensaciones para poder afrontar un ascenso de unos 700 metros que nos llevaría por la subida de la rama hasta la  Era que marcaría el comienzo del descenso hasta la playa de Guayedra. Con Arista, empresa organizadora de esta prueba, hay que tener una cosa muy clara , si te dicen que vas a la playa de Guayedra significa que vas a pisar la arena , nada de miradores o paseos por bonitas y cómodas avenidas. A partir de aquí,  costeamos y llegamos hasta Agaete. Ya vamos 100 kilómetros y son las 08:00 de la mañana así que toca desayunar antes de emprender la marcha hasta “casa”.

Este tramo que haremos ahora entre Agaete y Guia de unos 20kilómetros era similar al del año pasado así que avanzábamos a buen ritmo  sabedores del recibimiento que nos esperaba. Increíble el recibimiento, recordamos gritos, panderetas, aplausos que nos acompañaron durante los últimos metros antes de entrar en la base de vida. Allí e igual que en Artenara solo teníamos que preocuparnos de comer y descansar el resto nos lo resolvían los increíbles voluntarios. Una ducha con agua fría,  2 horas de sueño y algo más de comida para el cuerpo fueron suficientes para continuar con esta aventura. Son las 16:00 horas del Jueves y 120 kilómetros después y ya con poco  mas de 30 horas de carrera partimos por las calles de Santa María de Guía, calles que nos vieron crecer y por las que continuamos saludando a gente conocida.

A partir de aquí la carrera continua por la zona de medianías del norte de la Isla, pasando por Santa Cristina, Los Tilos, Moya, Firgas y posterior subida que nos llevaría hasta el Pico del Rayo situado en la Finca de Osorio, para luego comenzar una prolongada y muy técnica bajada que nos levaría hasta Las Palmas de Gran Canaria por el intransitable, desesperante y roto, fondo del Barranco de Tenoya, donde a su finalización otra vez estábamos en la costa. Ahora solo tocaba hacer unos 12 kilómetros hasta la Puntilla pasando por el emblema de la ciudad y de la isla , La playa de las Canteras.

Son las 04 de la mañana del viernes 23, esta noche sale la Trans de 125 kms desde aquí, pero eso es otra historia… Qué buena base de vida la que nos han preparado en el Club Victoria, ducha de agua caliente y camas confortables , imposible resistirse a tres horitas de sueño, ya rondamos las 50 horas de carrera. Como a las 08:00 de la mañana reanudamos la marcha, pero al salir decidimos no comer nada en la base de vida para desayunar en Triana, allí entre los dos cayeron mas de 5 bocadillos y algún dulce.

Ahora ya si podríamos continuar hasta Santa Brígida pasando por el Barranco Guiniguada , otra tramo de continuo ascenso muchas veces por pista ancha que facilitaba el avance. Sobre las 12:50 como venía siendo habitual en los días precedentes, nos llaman los amigos de Onda Cero encabezados por Sergio Miró y con la prolongada sombra de nuestro buen amigo Victor Osorio, el sabe… Esta charla en directo nos ayudaba a avanzar y a ser conscientes de la gesta que estábamos realizando. Hasta aquí el tiempo nos había respetado pero en este tramo la lluvia ya si que hizo acto de presencia y tuvimos que cubrirnos con prendas impermeables tanto chaqueta como pantalón, de esa manera llegamos a Santa Brígida (km180), lugar en el que nuevamente nuestras familias nos hacen un emocionante recibimiento que ya casi siempre sería igual hasta la meta.

Continuamos subiendo hasta Valsequillo (km195) , tramo que a pesar de ser su mayor parte en ascenso no nos presentó mayor dificultad que la que la lluvia y el viento nos iban poniendo. 4ª base de vida, en esta, previa llamada a nuestra incondicional familia nos esperaban unas pizzas, sabemos que quizás no es lo mejor, pero ya el pollo ,el arroz y la pasta nos iban sobrando un poco. Difícil expresarlo con palabras, pero a partir de Valsequillo ocurrieron algunas cosas que hubieran podido  haber cambiado radicalmente el resultado de la carrera e incluso de nuestras vidas. Hasta Santa Lucía en el kilometro 227 sabíamos que el barro, la fuerte lluvia y el viento nos haría compañía, por esto y sin darnos cuenta se fue formando un grupo de siete u ocho corredores en el que se encontraba nuestro amigo y compañero de fatigas Jesús Matos ( uno que en estas situaciones interesa tener cerca, comiendo y bebiendo no, pero en esta tesitura no existe mejor fichaje). Recordar que la carrera no está señalizada y las inclemencias del tiempo nos hacían estar muy desorientados , varias fueron las pérdidas que sufrimos teniendo que volver a retroceder el tramo avanzado, aún así llegamos a la Pasadilla (km212) sobre las 23:00 horas del Viernes noches, tomamos algo caliente y casi sin parar, continuamos dirección Santa Lucia.

Inconscientemente nos veíamos llegando en breve a la siguiente y última base de vida pero, que equivocados estábamos, sobre el papel una bajada hasta el barranco de Guayadeque, subir la otra parte del barranco y dejarnos caer hasta Santa Lucía.

¡ no hay tramo fácil cuando llevas 200 kilómetros en las piernas¡ y menos con lluvia, barro y temperaturas que en lo alto del barranco de Guayadeque estaban cercanas a los 3 grados. En esa misma cresta nos encontrábamos alrededor de las 12:00 de la noche cuando escuchamos un ruido ensordecedor que durante unos 5 o 6 segundos (los más largos de nuestra vidas) nos hizo temer lo peor. Todo nos hacia suponer que se acababa de producir un desprendimiento. Automáticamente buscamos referencias de las luces de compañeros que sabíamos que venían detrás de nosotros para tener la tranquilidad de que no les había pasado nada.  Así fue,  luces de frontales nos dieron la tranquilidad y los ánimos para continuar. Nuestras zapatillas y calcetines estaban completamente mojados pero aun teniendo muda de recambio no tenía sentido el cambio ya que a los pocos metros volverían a estar igual, muy desesperados y con una nueva perdida incluida llegamos a Santa Lucía (km227) donde nos enteramos que la carrera fue neutralizada y que salvo nuestro grupo, todos los corredores que se encontraron con el desprendimiento habían sido trasladados hasta esta  base de vida , evitando el tramo que tanto daño psicológico nos había hecho. Decisión acertada por parte de la organización el que les hayan dejado continuar, a la vez que nos llena de orgullo haber sido de aquellos que hasta ese momento han podido realizar todo el trazado. En Santa Lucía siendo las 04:00 de la madrugada nuestras increíbles familias, aún en la brecha, a la espera de tener noticias nuestras, nos reciben con cierto alivio ya que no sabían nada de nosotros hacía muchas horas para lo que inicialmente pensábamos iban a ser dos bajadas y una subida. Nuevamente aprovechamos para comer algo, ducha para coger temperatura y otras 3 horas de sueño para comenzar la última maratón de la carrera.

07:00 de la mañana del Sábado. Amanece un día espectacular, cielo azul, temperatura muy agradable y poco a poco comenzamos a avanzar y ponemos rumbo a Maspalomas (Meta).  Poco antes de salir de Santa Lucía realizamos una parada para comernos una palmera de chocolate en la panadería del pueblo que nos daría la energía necesaria para por lo menos comenzar la etapa final de esta aventura. Bajamos al barranco de Santa Lucia por los Tabucos, barranco muy singular donde desde hace tiempo reside una comunidad hippie y al ir avanzando nos sentimos como en otro planeta, niños correteando cerca del fondo del barranco, otros haciendo yoga completamente ausente de lo que ocurría a su alrededor, parecía haber muy buen ambiente incluso llegamos a mantener una conversación con uno de sus residentes que sorprendido nos preguntaba el trazado recorrido. Ahora tocaba mucha pista, pista en la que llegábamos incluso a trotar durante un tramo de unos 5km aproximadamente, para luego iniciar la que sería nuestra última subida en carrera de unos +600m hasta coronar el Macizo de Amurga desde donde ya podÍamos ver las Dunas de Maspalomas, que subidón!!! alguna llamada a nuestras familias que nuevamente nos esperaba en Bahía Feliz, solo nos faltaba pasar por los arcos del Coronadero, tramo que tuvo que ser variado por otro desprendimiento, para encontrarnos con ellos.

En Bahía Feliz ya sobre las 16:00 horas del sábado, el calor se hacia de notar, por lo que nos tomamos una bebida de Cola y un dulce con muuuuucha azúcar, nos lo merecemos , ahora sí que toca bordear la costa sur de la isla, Playa del Aguila, San Agustín, Las Burras, El Veril, Playa del Inglés y Maspalomas nos esperan , tramo en el que nos centramos en disfrutar ya que aún nos quedaban 17 kilómetros, pero el pasar por esas playas con tanta gente lo hacía todo más ameno, corremos 2 minutos , caminamos 1 , corremos 2 , así y ahora sí sin darnos cuenta estamos al lado del Faro, ya escuchamos a los Speakers, nos intentamos poner hasta guapos, este es nuestro momento, son las 17:59.

80 horas y 59 minutos después lo íbamos a conseguir así que comenzamos a trotar por la línea de meta y escuchamos la música que acompañaba a los animadores, los dos Speakers al vernos nos dan bastante bola así que nos dedicamos a disfrutarlo y a buscar alguna mirada de complicidad con nuestras familias ya que sin ellos no hubiera sido posible esto. MUCHAS GRACIAS!!!

Video Resumen de nuestra carrera.